La guitarra en tus mano
se deja amar,
habla con sus notas
y sus cuerdas se dejan templar.
Cordiales tus dedos
que con dulzura la toca sin igual.
¿Qué sería de la guitarra
mujer de cuerpo ondulante,
si no tuviera las manos,
de un Antonio Chiclanita
que la hace vibrar.
que la hace vibrar.